domingo, 11 de marzo de 2012

#11. Miedo.

- ¿A qué te refieres?
- Dani yo... yo... nunca te he odiado. Desde que pasó lo del hospital no he podido parar de pensar en ti, en cómo estabas, en qué pensabas de mí... Aquel chico que estaba conmigo era mi novio, sí, pero no teníamos nada serio. Él estaba enamorado de mí y yo no pude negarle nada, pues todo fue antes de tu accidente. Y sí, sé que me porté mal contigo mintiéndote pero... en aquel momento sólo me salió hacer eso. Y vine aquí con la mentalidad de no verte, de que no estabas aquí... Pero cuando te vi con el niño, con una rosa y pidiéndome perdón me dieron ganas de abrazarte y...
- Tu orgullo no te lo permitió, lo sé. He pensado en ésto todas las noches desde que viniste. Y en lo que dice Danielito de que te quiere como madre. Y no, no puede ser. Yo no quiero que mi hijo tenga una madre. Quiero que tenga a SU madre. Y él me ha hecho olvidarme de lo que sentía por ti, de lo enamorado que estaba de ti. Yo no quiero una pareja, yo no quiero una novia. Con mi hijo tengo suficiente en mi vida. Puedes venir de vez en cuando y quedarte en casa, pero no quiero que te sienta como madre, ¿entiendes? No es tu hijo para que tengas derecho a ejercer esa responsabilidad. Yo quiero tenerte como amiga y que el niño te vea como "la amiga de papá", no como "mamá".
- Para mí cuidar de tu hijo como madre no es una responsabilidad, es un favor que te hago...
- ¡PERO YO NO QUIERO QUE ME HAGAS ESE FAVOR! - dije irritado - Anna, el niño... el niño es mi vida. No necesito que me hagas ese favor, le he cuidado yo sólo y lo voy a seguir haciendo. Si algún día me enamoro intentaré desenamorarme, ¿vale? Pero es que no quiero que el niño se distancie de mí...
- Espera, ¿me estás diciendo que tienes miedo a que tu hijo se distancie de ti sólo porque yo ejerza de madre?
- Tengo miedo de que se distancie de mí, de que te enseñe sus dibujos sólo a ti porque yo esté en el programa, de que te abracé más a ti que a mí, de que no quiera jugar conmigo... Anna, mi hijo es... mi hijo es lo único que necesito para ser feliz. Y no soportaré que venga alguien y me lo arrebate. - dije tajante, cerrando la conversación.

Anna giró la cabeza y siguió mirando al pequeño mientras éste jugaba con unos chicos. Pude observar cómo unas lágrimas trasparentes caían por aquel delicado rostro, dejando demostrar la tristeza que se tenía. El pequeño se acercó hacia nosotros y la miró.

- Papá, ¿por qué llora Anna?
- Porque se ha hecho daño en la rodilla
- Ah...

Se fue otra vez a jugar, no muy convencido, y me quedé mirando a Anna de nuevo. No podía verla así, es más, me arrepentía de todo lo que le había dicho, pero era lo que sentía. Tenía miedo de que mi hijo se distanciara de mí. Y entonces, fue cuando pensé. ¿Por qué iba a hacerlo? ¿Por qué se distanciaría de mí si Anna se viniera con nosotros? Lo que me pasaba era algo muy simple, MIEDO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario